29 de diciembre de 2012

Sur.





Señor agente, yo le cuento:

Eran cuatro.
Dos pares de labios que, en rojo, cruzaron esa puerta; a través de aquel marco con una fotografía de los dos, y en llamas, fíjese bien, los vi pasar.
Al juntarse, en un mano a mano, prendieron a conciencia esta tormenta; de verano en pleno diciembre.
Eso tiene que ser ilegal.
Le juro que vi como todas las luces de la ciudad se fundían de un polvazo. 
Que por cierto, qué bizarras este año.
Y claro, lo han puesto todo perdido de amor; bastante más integro que el integral ese de moda, todo hay que decirlo.
Esos dos han pintado el vacío de esta Navidad 0´0 de rosa. Y han llenado el barrio de abrazos impropios; si no mire usted las farolas… y sus correspondientes abrazadores, claro.
Alguien los tendrá que separar.
Ayer noche había un banco de niebla que ni se imagina; sabía dulce y olía a limpio en toda la manzana. Un reguero de charcos de vino caro conducía hasta la tarima de esa cama. En ella, una sábana de terciopelo y un arcangel de ciertopelo negro y ojos grandes acompañado.
Quedaba poco oxígeno en la sala y estaba entre sus bocas diluído. No querían soltarse, así que nos hemos tenido que retirar.
Esa mujer brilla más que la misma luna, señor, y ésta no para de llamar a cobro revertido por las noches para reclamar. 

A ver cómo pago yo la facturita.


*El frío nos estaba matando hasta hoy, vida.
  Y la brasa que me estás dando (jaja) nos la va a perdonar.

16 de diciembre de 2012

Plurales dudosos





Aquel día el mundo nos des-bordó.

Y desde entonces nos vemos en cada anónimo como si fuese ayer, cu-herido; como si fuésemos los de ayer. JÁ. Recorriendo esas cuestas sin luz, a tientas, de la mano, grapando paredes en callejones donde nunca nadie imaginó que cabía tanta luz como aquella noche; ni tanto odio después... porque sí, supongo que por Ley el precio de amar viene con el odio incluído; ya sabes, es el IVA del querer y está por las nubes.
Nosotros le pusimos el nombre al verbo, amor, y aunque cantarán mil veces el mismo estribillo con mi nombre siempre me ha sabido mejor entonado en tu boca y entre nuestros soplidos; con eso valía, contigo valía. Y cómo retumba aún cuando cerramos los ojos a la vez, sin querer saberlo pero sabiéndolo tan bien.
Porque "dejarse caer, también es volar*", que no se te olvide.
Y luego a des-coser, puntada a puntada; putada a putada, a deshilachar hilos de la misma primera historia; a tatuarse sobre el hueso y donde se vea, las iniciales del enemigo. A vender las alhajas y los anillos en un Compro Odio. Nos caímos de un guindo, puede ser; éramos demasiado jóvenes y ya nos queríamos tanto... como en las peli-agudas del tema. Una hostita teníamos pero seria... sería la edad, luego nos la dimos y BOOM, la amarga realidad soplándonos la nuca.
Joder, si fuese tan puto fácil juntar personas como palabras con futuro, aunque ¿qué es futuro? un de-venir y un de-marcharse, también. Un hoy aquí, un mañana allá, optimizando vidas, ¿Recuerdas? repoblando el mundo de felicidad, de flores rojas; de instinto de puta vida.
Nos hemos cargado a conciencia algo tan precioso que no sé si algún día podremos perdonarnos; yo tengo la intención, quizás porque ya no importas, o de otra manera; porque ya hemos crecido, vívido; y vivido también, con tantísimos otros y tus respectivas otras... que dicen que el primer amor no es el último.

Se explican tan bien que casi nos han con-vencido.






2 de diciembre de 2012

París

Una vez conocí al Coco. 
Se instalaba debajo de las camas, y en la noche, intentaba hacerse hueco en el abrazo de encima.
Exiliado en el tejado, acabó; poniendo copas a los sapos para pagarse los estudios y demás viajes la luna.
Traía unos sustitos de la tierra en una caja de música cubana.
Dentro bailaba un fantasma, de los de sábana visible, y plumero también. 
No sabía mi nombre, pero sí que en el marrón de quedarse un rato en lo negro de mis ojos estaba su oasis. Luego guiñó uno y previo a un tajante -buenas noches-, le ofrecí un corte mangas a estrenar.
Pidió una oportunidad y yo, a cambio, una palabra al azar; por confirmar si era o no tan coleccionista de horrores como decían los afilados; él contestó -BIRRA-, entonces, en mitad de sonrisa y media, abrí la puerta de atrás; y pasó, dándose brillo, a la mía existencia.
Era mi primer contacto con un negociador de disgustos pero me veía capaz de torear con el más malo. 
El tío llevaba una gata tísica sentada en el hombro a la que llamaba Enfermedad; por un viejo amor, me aclaró. Una plumilla negra en señal de luto le colgaba del lóbulo de la oreja izquierda y medio mundo en la lista negra. Le habían dejado en la estacada, con los bolsillos rotos y un hatillo lleno de tardes descoloridas, por eso llevaba un cartel en la chaqueta que decía: "regalo venda-vales", o sea, tickets de viento. Tenía olvido entre los dientes.
En mitad del cuarto, abrió un libro titulado "Pregón de una grieta". Desordenó las siete letras de mi nombre y después empezó a leer.  Entre esquejes de peleas y escupitajos de muerte, se secó el sudor de los excesos con la solapa y exhausto, dijo:
No me gusta especialmente hacer llorar pero es el único negocio que perdura.
Recontó des-gracias, pesó el pasado, midió la fiebre de los sábados más locos y añadió:
Estas cuentas no salen, Srt. Ardilla. La pena es inversamente proporcional a las piedras.  
Como no echaba de menos un futuro más fácil, aposté mis letras al rojo, me encogí de hombros y le hice una mueca. Me empecé a reír y me dio el único indulto del edificio.
Le ofrecí dos poemas y un café.
Él me dio de fumar.
Empezó a rajar y por bulerías en el campo, el cielo tuvo que llorar.
Olía a lunes que apestaba, el mundo estaba pegajoso y criticón y resultó ser el Coco, el más asustado, que de tanto quitar sueño, lo llevaba acunado en la espalda y claro, menuda lumbalgia mental.
Decía que quería hacer su vida sonar y construirse un ranchito en las nubes; aprender a volar y quería, sobre todo, quería... querer. Aunque con esa cara crónica de ir buscando masacre lo tenía jodido, la verdad. 
Reclamaba derecho al olvido y una orden de alejamiento de unos diez años luz de aquel puesto de trabajo. Aunque ya se sabe que al Sir. Tiempo además de la épica, y el mambo, le gusta joder, especialmente, como casi todo lo que sale volando. 

Des-ganándose la vida un poco más en cada peldaño, el Coco, se despidió bajando la escalera, sacudiéndose el traje, extendió esa mano de artesano del horror y dijo: 
"Ojalá no coincidamos mucho, Manuela."
No era tan mal tío en el fondo, asustaba por miedo.
Estaba herido. 
Hace poco volví a saber de él, seguía adicto a las alturas pero sólo por malvivir en una cloaca; se volvió impermeable y luego... luego le ascendieron en el curro.
Creo que llegó a Presidente.





25 de noviembre de 2012

a-tormenta/do.

                                                                                       
Ha visto mil faros nacer con un golpe... de suerte bajo el brazo,
para extinguirse, después, esfumados entre estrellitas de medio pelo. 
En procesión, marcharon, dejando su firma de asistencia en el barro,
detrás de aquella vida que sonaba un poco a baile de salón entre Hendrix y señora, la guitarra. 

Recitaron plegarias condenados a la eterna afonía del que pide aprender a volar,
solo por rozar con las yemas unas mañanas de mujer; fatal, claro.
Enredadas en la melena, se quedaron todas esas odas a la misma existencia; 
diez sueños en espera y otros tantos tipos con nombre y apellidos,
salivando de ganas.

Y aunque, los tímpanos impares siempre estuvieron ahí,
como ojitos "izquierdos" pitando porque sí; para joder,
como una sirena de fin de patio a las doce menos cinco; o como las de mar;
siempre supo que el odio besa, únicamente,
para dejar el mal sabor de un olvido atragantado en boca desconocida. 

Quedan mil orejas colganderas, en todas las paredes de este mundo
y aún más aprendices de brujo buscando su aguijón en un pajar de pérdidas,
y perdidas, claro.
Porque si algo es evidente, es que no está el planeta como para pasear,
tan ricamente y sin un duro,
una felicidad como ésta; por lo menos, sin esperar repercusiones masivas de los que enfrentan a la desdicha con un vis a vis frente al espejo,
 diciendo:
"te quiero en mi equipo…
sólo porque me da miedo estar solo."

Y hay palabras, que son como el tercer cigarrillo de un insomnio fatal en el infierno;
como una filita de prisa a la espalda;
como una mecha en la retaguardia de la que solo sabes que al final te quemará.
Y eso es exactamente, lo que necesitabas.

Hay más felicidad que pena, leída entre cuerdas y cerveza (-> no es amor, es obsesión)
que se subleva con un simple chasquido a cualquier altura sintética,
o mente estúpida,
en busca de inspiración a cualquier precio. 

Hay impulsos huecos;
hay rencores fatales de sal sobre el hielo de la entrada a una vida,
y puertas cachas buscando tema a la salida de cualquier desamor,
o de cualquier bar.
Sí. Después de cualquier abismo que se precie,
después de cualquier camino,
y aunque en los bares de la capi, no le guste citarse con casi nadie,
hay paz; pero,

¿Eso es lo que andas buscando?


 Aquí hay de todo, como en Botica, señores; de lo que ya no sé si queda tanto en este mundo, es de los "túyyo" de antes y después de todo lo demás.







18 de noviembre de 2012

colorines

"Ojalá que se llame Amapola, que me coja la mano y me diga que sola no comprende la vida"


Y mientras yo aquí,  en medio de un revolcón de "causas perdías", cansados de cardos vestidos de tul y terciopelo y piel de ortiga. Con el valor rebosante escurriéndome entre los bolsillos rotos llenos de arena; agarrada a este ahora que se me ha clavado en el cuello como un dardo y moldea la curvatura de mi boca. Ojalá una cerveza deliberadamente suicida de amor,  o una cama sucia de viernes. 
"Somos siempre tú y mi vida", salvando el mundo, yo con tu vida frente a frente y la vida de los otros mirando celosos en busca de razones que no existen. Pero debajo de tanta luna y despedidas, vino y medias, esposados con el sol y entre peripecias y calles.. trueques por canciones, monedas por vilezas varias. Bastaba un mínimo de decencia que no quisimos tener, para salir ilesos de tanto algodón manchado, y me llevaste hacía la izquierda para que yo, espia y testigo, viera a los gatos con pendiente de aro, llorar jazz en mitad de la plaza. Entonces las manos fueron imanes, 
y los labios como canica y suelo.



12 de noviembre de 2012

L

Lo sencillo de nuestro juego es que solo tenía una norma: era un duelo a muerte; a besos o hachazos, pero nos ibamos a matar, y lo sabíamos.
"De algo hay que perecer" decías, mientras mirabas al suelo, desmontándome minuciosamente con esos ojos-paraguas, mojados, que ahora están cerrados por obras.
Me hartaban un poco tus manías, apretabas siempre desde abajo el tubo de pasta de dientes y no escribías si no era sobre papel cuadriculado; como tu vida hasta entonces.
Siempre has sido como un vidente ciego para tu propio devenir; por suerte siempre fui luz, y mechero. Y te alumbré. También la vida y entonces vimos que estaba llena de detalles estimulantes de mierda que no supimos aprovechar por inconformistas. Por eso elegí el caos, como manera más cuerda de habitar el planeta.
Te pegué la propensión nata a los líos inverosímiles y empezaste a vivir pisando las rayas y a cruzar en rojo los semáforos. De la mano. Y eso, flaco, crea adicción.
Nunca soporté el peregrinaje hacia la puta mediocridad de la perfección; paradojas de la vida siempre he llevado los zapatos rotos por gusto; me niego a aceptar lo "aceptable", no me gustan las condiciones, y lo condicionado(s) menos, ya sabes. Ni tolero la injusticia, ni me callo ante ella y no quise ser partícipe de ningún berzotas con poder, por eso te estropeé la brújula; porque te estabas perseguiendo a ti mismo hacia el abismo. Y tú, para devolvérmela, me ordenaste la existencia.
Justo entonces, me empecé a aburrir.
Por eso los Excells, siempre me han recordado a ti... ni los números se merecen un destino tan trágico que el de estar en una celda toda su vida. Nada está escrito, y si lo está.. ¿Qué importa? míranos ahora. El tiempo, tan amable como siempre, nos ha dado un par de canas y un diploma.. de razón a medias; ahora que ya no la necesito, ahora que el Karma es mi matón a sueldo.
La parte épica de todo esto fue que, evidentemente, solo podía quedar uno de los dos.
Fue un "Mis huevos VS los tuyos", el musical.
Siendo como miembros recíprocos del otro respectivamente, no sabíamos si prodríamos vivir amputados. Lo trágico es que pudimos, y después de ganar, en la sala de trofeos nadie te esperaba para darte una copita. El ron se lo pierde, por otra parte.
Solo quedaste tú y un espejo de cristal, Narcisillo.
Tres mil laberintos reducidos a cenizas, 500.. mil noches y unos cuantos paseos en dragón más;
mucha parfernalia; mucho miedo de volvernos a ver y cuatro años después dices que ni te atreves a invitarme a un café porque aún te tiembla la voz, porque aún te tiemblan las piernas.
Después de tanta vuelta, tiovivo y tirabuzón doble con coreografía, a mí me tiembla la moral y nunca me he quejado.
Cómo has (des)mejorado desde que te abrazas a cualquier almohada, cómo si se pudiera, elegir, querido; yo sigo esquivando cazadores, buscando siempre un poquito más de todo, que no es poco, lo que me dan.
Termínate esta birra de historia, que la espuma se está poniendo como la estopa y ya no hay quién se lo trague, ya sabes. Mientras, entre sorbo y sorbo, y aunque no esté allí, te escucharé decir a oscuras que la culpa es mía, que yo fui todo, y el daño también; que al fin y al cabo, mi nombre compuesto siempre será el del huracán que te devasta la existencia los domingos, que te mantiene vivo y mucho más, sobre todo, cuando empieza a llover.




28 de octubre de 2012

Domingo 3 delicias.





Te propongo consumir la horas que nos quedan por fumarnos en esta jornada de agujeros negros y baboseo de edredón, en la grandeza del simple y llano, acto de soñar. Con lo bonito, o lo no tanto, y aunque sobre el decirlo, añado: que no es siempre lo correcto.

Aunque sea solo un rato y con la excusa de que es domingo, vamos a buscarle los "peros" y las cosquillas que queramos a cada drama particular; si da igual, se va a seguir quedando en casa pero con la nariz de payaso de turno o unas gafas con bigote ruso para por si vuelves a parar a su vera, te rías fuerte de la pena y nunca viceversa. 

Vamos a imaginar que existe una opción D para nuestro viejo, el planeta, digo. Una E para que se arregle el desaguisado que te tiene en standby los sueños y una F para que podamos materializar los deseos por imposibles que parezcan, y tornearlos como en Ghost con alguna banda sonora épica de fondo, hasta quitarles el crespón negro. Imagina también que hay un bozal para cada apuntador, ese que se persona, últimamente, en todas tus historias para decirte -Baja de la parra- y no venga a llevarse tus ganas en papel plata.

Cae sin miedo(a la hostia, con perdón) conmigo, esta tarde-noche, en el acierto del positivismo fanático, pletórico, absurdo, y típico del más listo en el arte del vivir; del más acreditado, al fin y al cabo, para parchear cualquier "fuga" de mal humor en un gabinete de crisis vital que se precie.

Total, no puede ser mucho peor esta sobredosis de bailes ridículos delante del espejo, o lo que a mí me gusta llamar la danza del frío (con calefacción altita); o incluso el "autoengaño" moderado, que el empacho de realidad fatal que te inyectan los días vagos como hoy.

Maticemos pues, el asunto; que todos sabemos que los dragones no puto existen, SÍ. Ni las princesas son siempre suaves, ni los principes azules... tampoco, Y MENOS MAL. 

A nadie, que yo sepa, le recomienda el doctor que se niegue su derecho a soñar, porque para intentar arrebatártelo ya están otros. ;). Una vez estuve en el psicólogo y le terminé animando yo. Y es que sinceramente, bajo este camión de dioptrias y buen rollito, no le encuentro demasiada utilidad a eso de ser tan realista como dicen los que se hacen llamar adultos. Al fin y al cabo, es ponerle lazos, a las barreras y cepos que se pone uno a si mismo. 

Mira que manda "ueeeeeos" que el hombre sea el único animal capaz de hacerse la vida complicada. Lo bueno y extraordinario de lo sencillo, o de no tener un plan B para nada, es que no te distraes de la opción A, que por puro y estricto orden alfabético se supone que es la que más nos motiva, ¿NO?.

En otra cosa no, pero cuando crees saber lo que quieres, coincidiréis conmigo en que el camino se va asfaltando solito, si te esfuerzas en pensar que es posible, por medio de la casualidad, a lo que llamamos comúnmente: pseudo-flor en el culo (que pronto me tatuaré). 
Aunque quizás sí se necesiten planes auxiliares y yo aun no lo sé, que soy muy joven y además hemos quedado que estamos en el ratito de soñar.

Vamos a mirar más allá, hasta donde el horizonte demuestre nuestra teoría de que la vida, al fin y al cabo, es un puto juego de niños, grandes, con cartas que no saben muy bien cómo jugar y algo de maña en los bolsillos. Ahora rotos. 
Las monedas a veces faltan, a veces sobran, lo importante es saber aprovechar bien los relojes, los abrazos, lo bueno de esta esfera, que algo será, por y para eso, estamos aquí todos hoy reunidos entorno a este humilde blog, queridos hermanos.

Y ale, vamos a reírnos un ratito; vamos a airearnos; vamos a cantarnos unas del señorito Chao, que yo prefiero vivir, exprimir, experimentar y disfrutar en compuesto y soñando; si se me permite esa opción, claro... y si no, pues ya me la permito yo. Mi rancho - mis normas; creo que es comprensible. 
Y así con todo.




22 de octubre de 2012

Verborragias






Uno es cómo es, 
vestidito con traje de cristal y chorreras, 
cuando es inocente hasta la médula, dulce, incluída. 
Pero pronto llegan los lobos para espabilarte; o las rubias, como diría una gran amiga -que tontas no sé si son, pero conozco de largo a unas cuantas bastante perras-. 
Te traen planchaditos los miedos, 
anunciando la llegada de los nuevos inquilinos con un vals de tam-tam y bongo, 
algo cutre y tétrico. 
Tocándote, también, las partes, que en eso consiste. 


Durante el minuto sordo del impacto, apuntas con las palmas de las manos al cielo en señal de paz... 

y en el pitido seco en el oído gritas: tengamos la fiesta, hoy y aquí en paz, por favor.
Tengamos la fiesta hoy. Mañana si se tercia la gloria, o la guerra, amiga, 
y si no "caña aquí" y un papelito, 
para contar este intento de ______.(Escribe lo que te apetezca)

Como si este mundo fuese terminal, vienen a darte el aviso, las cruces que solo restan. 

Personas que con los cascotes de otras vidas, se construyen la suya y juegan a sombrear las aceras en las que crecen flores entre los badenes. 
De un luto absurdo por su propia vida, van adoptando personalidades que no les pertenecen y luego dicen muy discretamente -Tsss, para el carro, chat@, que me pisas-, y sí, te dan ganas de pisar... cabezas.
Aunque siendo capaces de vender su mismísima sombra, 
no me extraña que te hayan regalado dos,
o tres pullitas, o putadas, de nada, 
de nada,
para intentar callarte, cariño,
y que te hayas asustado; un poco.

Pero tienes las uñas limadas de tanto sujetarte a roca puntiaguda,

pensando que era algodón de azúcar, 
y nunca has sentido la necesidad de comértelas por miedo,
que yo sepa,
aun viendo venir a algún que otro corazón de hielo, con delirios de grandeza, 
el más letal veneno de la rabia, en las yemas, 
y tu nombre en mente. 

Qué descubrimiento fatal, lo del amor crueL.


Bueno,

sobrevivirás.

Porque hueles a nuevo, 

y, 
miras el mundo como si fuera tú primera vez entre estas calles, 
a veces tan feas y otras,
tan paraíso. 

Sonríes, a oscuras, buscando a tientas, 

olfateando, 
tu final feliz, 
buscando como un sabueso dónde estará tu casa. 
Y quién te esperará en ella.

Y con eso a mí me vale, soy suficiente vieja y pelleja, 

para saber que la encontrarás.

15 de octubre de 2012

Mutis

Blas es un bicho raro.
Un poli antidisturbios desarmado frente a la masa, verde, enfurecida.
Un héroe con osteogénesis imperfecta; los huesos de cristal, vaya.
Frágil.

Anda arrastrándose por todos los hospitales de la ciudad buscando una identidad que lleva gotero y bata verde, y que va reptando hacia ningún sitio en estado vegetal; aunque debe de haber llegado lejos porque hace más de tres meses que no ha vuelto a casa.
Se fue a por tabaco, quizás, y se entretuvo jugando a las casitas en tu cueva; luego le fue tan difícil salir... El "lovetite" es lo que tiene.

Se está  montando pieza a pieza un tanque infranqueable. Quiere luces de neón, platillos y humo y todas esas mierdas de Dj que no sirven para nada pero son el maridaje perfecto para un buen ruido o un silencio incómodo.
Lo ha blindado con mentiras de verdad y verdades de mentira, para que la peña se sienta cómoda, a ver si alguien le echa huevos de una vez y se ánima a meterse en sus domingos de abismo.
Como éste.

Y es que está buscando un sitio en este carro de las oportunidades marca Madrid, para sentarse a esperar, perdido.. pero y ¿qué más da? si ya nadie duerme, ni vuela, ni mucho menos descansa.. con tanto cementerio vivo, sobre asfalto mojado, en esta ciudad monocromática,
 de números,
 y sonrisas lacias; en está ciudad,
 llamada Carajo,
donde todo el mundo prefiere que le partan la cara,
una y mil veces,
antes de que le rocen,
 el corazón.











11 de junio de 2012

8




Cafés sin taza, que no se pueden remover con cuchara pero que desprenden el olor de uno calidad PLUS, recién molido. Charlas que ni siquiera son como tal, en salas que no existen, sin hora, con personas que no ves, pero siempre están. Sonrisas que son mundos, y personas-joya con máster en saber estar y el haber vivido, que te sonríen tan solo por venir. Guiones que salen solo dejándose ser y abrazos en mundos interiores que tienen de todo menos contacto, y que ahora no sé cómo, pero espero poder algún día llegar a agradecer. Para los puristas: que muchasx4 gracias.



R: Doctora, algo para terminar ESTE lunes?
P: Cicuta. Cianurín. Chatis. Vino.
R: Me das tres cosas con las que deleitarme mejor: un blog, tweets y fotos. ¿Cómo está la chica prodigio de las palabras? Yo ando poco inspirado. Insípido. Anhedónico.
P: Pues hasta la poya, síntesis de tipo Fast Food directa a las arterías de la moral. Aún así, extrañamente alegre en estos momentos, como acostumbro. Pensarás ¿Drogas? NOT YET, tranquilo. Ah, y por favor, nada de prodigio, las cosas por su nombre. Apalabrada si tal.
R: Para no ser un prodigio tienes una extraña capacidad de poner "voz" a las emociones de muchos. Carezco de tiempo para pensar. Es temporal, pero te leo y mientras averiguo como vivir mi vida, eres un bonito clavo al que permanecer agarrado.
P: Qué prisas todo el mundo en aprender. Los adultos están más perdidos que los niños, en esa tarea. Obreros sin casco que tienen que obrar, y nunca mejor dicho, a la fuerza. Tú tienes coche, por lo menos, para los agobios existenciales, recetita de un camino y música.
Yo no creo que necesitase mucho más. Carretera y manta, literal; y, ¿Al final del camino? Unas cañas
R: Si la cerveza es doble malta y la hora del día coincide con la puesta de sol, la duda ofende. Sé que es típico, pero soy un chico simple con mucho afán por llevar a mi día a día las más bonitas escenas de película. 
El problema son los anuncios, mucha paja. 
Hoy necesito un bloqueo mental, y tú eres de las que incita lo contrario.
P: ... 1 minuto de silencio por eso último.
R: ¿Sabes que te pega un montón trabajar en un periódico y tener un novio que guarda su identidad de superhéroe en secreto? Pues ya lo sabes.
P: Te pediré mediante instancia el poder citar eso último. Me sabe bien.
R: Claro. Siguiendo la órbita que te has descrito, leerte es sexy. No sé que te inspira, pero mantenlo cerca y no dejes las teclas.
P: Mientras estéis ahí para intercambiarlas, me vale. De equilibrios, y términos medios, que tan mal se me dan, va la cosa..
R: Si vuelvo a escribir algo serás la primera en leerlo. Te lo debo por los buenos ratos que me han brindado tus palabras, y tus chorradas también, al leerlas y escucharlas. Tienes lo que todos quieren, algo que no tiene nadie.
P: Alégrame el día, también es una tarea en la que puedes perder tu precioso tiempo. Además de leerme.
R: Dos fracturas en el pie izquierdo desde el 17 de mayo, trabajando sin saberlo. Muletas hasta el 27. Ruina. A que tu día no es tan malo ahora ;).
P: No me alegra el mal ajeno. Lo siento.
R: Deberías alegrarte cuando quien lo sufre hace de ello una herramienta de diversión. Si no, mal día para ambos. Entre tu y yo. No había tenido tantas ganas de ir a mi "rincón secreto" a escuchar el silencio desde hace lustros, semiexagerando.
P: Mientras midas los tiempos. El suelo es bien para tocar fondo y despegar. 
R: Me lo impide una escayola de centímetro y pico de grosor y la imposibilidad de coger el coche que conlleva. Quizás un día te lo muestre.
P: Perfecto. Hoy tenía la vida muy como para salir de excursión.
R: Semos dos. Lástima no poder ejercer de taxista. Si te pregunto que tienes en la cabeza no me digas de todo menos caspa por favor.
P: Además de eso, Pseudoamor.
R: Bendita enfermedad la del amor. Solo una persona la desencadena como la cura. Lo inquietante es la facilidad que tiene el ser humano de hacerlo complicado. Pero sinceramente, es precioso. Dichoso sea el afortunado que habita en tu mente.
P: Una de palabros tirita, ¿Eh?. Jugaré..bonito hasta que me pille los dedos.
R: Te diría algo, pero sufro bipolaridad sentimental. Aún así el tiempo me ha enseñado a no confiar en ese tipo de relaciones.Si hay amor, no hay juegos. Puede parecer soso, pero no hay nada más excitante que una relación que funciona sin necesidad de jeroglíficos emocionales.
P: Puedes seguir hablandome así un rato del tema. Me abres los ojos y me das fuerza.
R: Es bonito, disfrutas cuando estás al lado de esa persona, pero en el fondo sabes que la realidad es otra, que sufres cuando vuelves a casa en el mismo punto en el que saliste. A la larga descubres que lo que engancha es la sensación de inseguridad, de duda, de reto. Y te das cuenta que jugar a ese juego consigue que algo que podía ser especial, se convierta en algo que no quieres volver a vivir. 
Y así, señorita Tildes, el hombre madura, crece, y poco a poco cierra puertas para abrirla solo a la persona adecuada, sin necesidad de llaves. ABRIRÁ. Y olé, uno se queda hasta bien.
P: Se puede morir uno antes de encontrar a alguien-llave. No he querido preguntar por miedo. Si la respuesta es SÍ, me llevo mil euros y que me aspen pronto por bruja.
R: Muchas llaves tienes, pero es que tú eres especial.
P: Genial. También lo eran Ralph y Forrest. 
R: No me digas por qué, eres esa para nada típica persona, que acabará formando una familia con un hombre interesante, que con el paso de los años tendrá una mirada que guardará miles de historias y el cabello blanco, más símbolo de la experiencia que de la vejez. Ese tipo de hombre que a los chavales nos gustaría ser. Un Clooney. Y si no es así... Confórmate con un superhéroe.
P: A estas alturas, con conseguir que los míos sean felices me conformo. Sé disimular muy bien, y tengo salero. Tú, sin embargo, serás y supongo, eres, aquel que cuando quiere lo hace desde el segundo 1... Hasta la eternidad, y del tirón.
R: Por desgracia
P: Felicidades. Sigo: a una preciosa mujer, que sepa volar, mejor que vivir. Y que te quiera hasta el tuétano. Si no, siempre quedará el Meetic. O las tascas. "La presión se mide en bares", tron. O mejor, las palabras.
R: Ojalá estuviera en la sala, estaría gracioso verte ser. Recital.
P: Cantando pierdo.
R: Jaja. Desde luego por alguna extraña razón has puesto un +1 en mi jornada de hoy. 
P: Es un placer.
R: El escucharte.
P: El leerte. Buenos días.

4 de junio de 2012

Qué.








El mar estaba de fondo y nos estaba cantando. 
Entre espasmos, 
-¿No lo oyes?- decías, corriendo como un niño. 
Hasta el televisor.. se paraba a mirarnos. 
A ratos los corrales televisivos callaban, 
y dejando de lado sus parloteos secos, abrían la boca, 
como cabras, y suspirando un largo minuto de silencio, 
rumiaban, verde, unas raciones de envidia; 
admirando; 
admirándonos. 

Tus manos jugaban con las mías. 
Hacían las veces del joystick de nuestras intenciones. 
Siempre andábamos intentando ganar la partida. 
Patos, de ideas que pesan lo que un yunke.
Sí, pero esa no es la tarea: 
yo estaba ahí para cuidarte, 
tú para necesitarme. 


Las caricias...
 las caricias era lo único que vendíamos a secas 
y el silencio lo decía todo. 
La Felicidad 
(fíjate, como la panadera de mi pueblo, que resultó ser la más infeliz de todos), 
campaba en bolas por la estancia. 
Como nosotros.


Flotando, las plumas, 
trajeron la calma, y sí, duro lo que un café.
Lo que estas ganas extinguidas en la alfombra
 tardaron en fundirse 
con el sol del atardecer. 
La tormenta de esa noche, 
tampoco, 
se nos dio del todo mal. 

Y adiós, putos claroscuros.
¿Sabes?
Han venido tus súbditos a afiliarse a mis piernas. 
Y eso no lo sabes.
Me gritan que buscas sumisas.
Dicen 
que si deshago esta muralla 
me vas a untar el Bloom en las expectativas. 
Dicen... 
que generé más tensión, 
que no rompa los diques 
y que me ponga un radar.
Me han construido una escalera.
Me han llamado Canción. De Gun N´ Roses.
Me han llamado libro. De Escandar.
Y les he echado a los leones.
Sin piedad.

A veces pienso que en el mundo real hay dos bandos: 
Los que viven. 
Los que lo intentan. 
No sé en que lado quieres estar. 
Porque tienes los cables de las luces mordidos. 
Por una puta (er)rata.
Pero lo que tú entiendas por disparo, 
es lo que vengo a traerte.
Es lo que vengo a ser.
Mientras se haga la luz,
O por si se apaga, 
recuerda que aquí estoy
a tientas.
Tirando del arnés.
Recuerda,
siempre, que no pegas empapadito de tanta mierda.
Como en el que te has querido ahogar. 

Por eso,
Que no te extrañe que cualquier día me pire sin avisar.
Si así lo prefieres. Si así es como quieres querer.
No tengo
ningún miedo. 
Se me nota.
Ahora que me estoy
 quitando del orgullo, 
, porque solo me ha traido perdidas. 
Yo que siempre
he sido justa,con todos, 
menos conmigo. 
A eso,
también estoy aprendiendo. 



22 de mayo de 2012

+

Frases a dos manos. Gracias muchas.



Palabras de destrucción masiva. Así es como me gusta llamar a los discursos de domingo por la tarde cuando me pides perdón por no querer venir conmigo al fútbol, con los ojos mirando hacia el plato,la sonrisa ladeada y esas maneras tuyas. Qué verdes tienes los sentidos , y qué rizado el entendimiento... como el pelo cuando eras niña. 

No puedo darte más, no sé cómo pagarte estas deudas "con tu espalda". A estas alturas... de caída en picado, les llamaré "Amor", y a ti "Vértigo", claro. 
Vamos dibujando formas estrambóticas en caída para los que miran desde abajo pegados al suelo; porque mirar.. miran mucho, y no me extraña. 

-¿Están disfrutando del espectáculo los señores?- gritas, y me entran ganas de pintar un ojalá en todas las paredes de este cielo, que es nuestro hogar. OJALÁ continúe el show que supone lo de querernos sin más adornos. 

Quizás nos tachen de locos, Quizás digan que alguna vez fui rubio y que tú, tú no eres la mujer más maravillosa del mundo. ¿Qué más da si mienten? ¿Qué más da, si tú y yo lo sabemos?

Qué frágil me vuelve el saberte tan fuerte desde el otro lado de nuestra isla, y qué feliz me sabe el verte volar entre las cuerdas de una guitarra que suena a felicidad. 
Por qué poco me has regalado tantas soluciones a semejante "sinsentido" de planeta y qué huevos le echas a los abismos, morena. 


En nuestra cueva casera todo es color y las risas de media noche te recitan. 
Tus ojos reposan ahora entre algodones.Los pies están fríos.
Duermes. Sonríes en sueños.
Qué fácil mantenerse en pie.
Entre cualquier viento.
Mirándote. 
Atado. 
A tus acordes de vida. 


Y qué preciosa eres, joder.

18 de mayo de 2012

"Cobardes sin valor, no entienden de valores sin precio"

  Da igual, en el exilio o en pleno centro de la capital, el Silencio, en mayúsculas, es el único capaz de decirlo todo.
Siempre pensó que las palabras sentidas eran lo que los silencios, solo aptos para quien los quiere bien; para el que deja curar sus escritos, como si fueran quesos, esperando su mejor sabor; o para el que tiene la suerte de entender, las palabras, desnudas y revueltas. 

- Los demás se pudrirán a base de besos vacíos, y por detrás.. sacarán de la cubertería de una boda, los cuchillos, y jugarán a matarse de pena. Vivir sin un colchón de propia marca personal, patrocinado por vivencias, sobre el que caer cuando los vientos se complican, es realmente una tragedia, ¿No le parece? -Y apretaba los puños contra la mesa para partir una nuez, mientras continuaba acusando sin piedad -Sin embargo, Srta. Tildes, siempre quedarán las letras para quién se enamora de ellas, o de usted; son parecidas. Siempre cobijarán al desesperado que quiere gritar y no puede, o al que siente, quiere decir y no sabe cómo-. Extendió la mano y le ofreció el fruto que parecía justificadamente asustado en mitad del abismo de esas manos sabias y tan vividas de aquel señor, al que llamaba abuelo.

Tenía 16 años, historias mil, y el mismo sentimiento que ahora, solo que él ya no está para partirle los problemas con el mismo golpe seco con el que abría nueces, pero las paredes siguen blancas, y éstas, como el papel, impolutas, imponen.

Hace tiempo empezó una relación sería con las palabras, aunque nunca sabrá muy bien si es correspondida. Tampoco sabe cúal es el mérito de hacerlas bailar para ella, si es como levantar en el aire un mantel sobre el que duermen diez mil copas de vino de cenas compartidas. En un viento se elevan, brillan, y caen formando un dibujo, que a veces es una alegoría de vida y otras, te hace llorar.  
Por qué colgarse la medalla si son ellas las que le ayudan y es su subconsciente el que las contrata; su "yo" más despierto anda por ahí tomándose unas cañas con otras mentes amigas, contando chistes, robando al sol un par de rayos, plantando flores en algún césped.

Cómo empezar.. diré que en esta historia había un él, bastante racional y una ella, una bomba de emociones. Una chica joven. Muy joven.Qué más da. Escribieron historias bonitas. Con límites. Tampoco eran unos cursis. O sí, a ratos. Los justos. Pero con ironía. El caso es que eran, y ese es el problema, una mezcla imperfecta en plenitud y una disolución de sensaciones que haría volar a cualquiera que se pasase por su lado. No por la pólvora, sino por el tiempo verbal de la oración.. cómo es la sintaxis, cómo son las sentencias.. El caso es que jugaron a ser hipócritas. MUY. De corazón a corazón 200 trenes y unos railes atados por las venas. Él tenía unas formas ácidas, ácidas corrosivas, y ella tenía un imán, ya sabéis: "Mujeres imán para hombres de hierro". Por desgracia está vez fue diferente. Les entró pánico a querer mucho, pero fue el empezar a necesitar a esas edades lo que más pena les dio. Mucho más sin manual de instrucciones. 
Así que esta vez, por primera, "el hombre imán serás tú, y yo...la jodida mujer de hierro" dijo. Y todo se acabó entre Doña asfixia y  Mari Ansiedad.
El sentimiento durante las mil noches siguientes fue el mismo que el de una novicia a la que en un supuesto, se le han visto las bragas al bajar del metro, y  se vuelve, brava, y responde literalmente al vagón que mira -ME LA SUDA- porque ya no cree, no cree en nada. Y no, queridos amiguitox, esta vez no es un jodido tópico.

Así que me traigan una cerveza y un piti, que "ella" soy yo. Y tú. Y el de más allá. 
Esto va por Lewis y la puta madre de sus "Cuatro Amores". Nosotros... solo queríamos uno. 

17 de mayo de 2012

Dipsi







"Lo que necesitas es que alguien te necesite; o más bien, necesitar a alguien"



  Elemental querido Watson, también necesito un ático en Malasaña, un perro patada al que llamar Sr. Quincapoix, y un novio superhéroe, que según palabras del mayor poeta que conozco, es lo que me merezco. Quizás porque le hice esperar se pensó lo que todos, que soy una mina de diamantes; la verdad es que a mi misma me recuerdo más a un "gadjetotodo" de hojalata. Más aún en días como hoy en los que hago las funciones de sujetador, y entiéndeme, no abrazo curvas de mujer, es simplemente que me toca recoger caídos: a mi madre cuando llora, a mi amiga que no entiende, al vecino de los gritos a las dos de la mañana, al portero que juzga desde la esquina.


Quizás todo esto solo sea un arrebato de actitud valiente, un empujón con piernas que te obliga a bajar de este puto metro recortado y lleno de escombro, aunque solo sea por un rato. O simplemente.. es una epidemia de poesía sin poetas. Lo cierto es que hoy, mil y una son las noches que me pasaría contando estrellas debajo de mi manta de monstruos. Cero estrellas del Rock melódico y muchas de las de sonrisa fácil y brillo en la mirada perpetuo. Estrellas que como alacranes pegados al pecho harían las veces de desfibrilador, me harían mantenerme a flote en esta pompa.. en este remanso de paz que es nuestra guarida. Cabaña, mejor, cabaña con C, con c.. de corazón.



Lo cierto es que hoy, los gatos debemos de tener la lengua de cristal, la pata de palo y los ojos demasiado desnudos. ¿Sabes? bueno, que vas a saber.. que en otro momento, en otro puto momento distinto a este, quizás en otra galaxia, saludando a un par de planetas fuimos pretéritos, amor, plus+cuam+perfectos y libres, con las palabras bonitas en los besos y las “fordas” reservadas para las intenciones complicadas; No teníamos forma, o sí, con forma de C, con c.. de corazón.

No sabes que en otro momento, hubiese jurado que tu tiempo se llama igual que yo y que mi historia pasa por la tuya parándose en estos vestigios, en todas y cada una de las paradas de metro del barrio Amor, sin C, sin c.. de corazón.


Aunque últimamente, te vea quieto haciendo castillos de cal y tirándote arena a cubos… justo en tus heridas, justo donde infecta, y los estigmas de las ruinas ya empiezan a ocupar demasiado espacio, ¿No crees?.



Vas a tener que soplar, o voy a tener que sacudirte, porque debo hacerlo. Si no te puedo quitar la arena por lo menos dejaran de bailar flamenco tus dientes, de incertidumbre, de besos, de no-besos, de miradas y sobre todo, de los pedestales que te has montado. Porque hay que ver, menudo garito.. tú solo y tu recuerdo en un pilar de cristal, que encima no es ni la mitad de lo que suspiras, que ya no existe pero que sigue alimentando a un oso pardo de ocho metros que intenta comerse la existencia de cualquiera, que sobre el mismo jardín, intente plantarte una vida, un paraíso o una puta ciudad (y eso que tú de ciudad tienes lo que yo de rubia, y tus recuerdos, aún menos de eternos, como tú crees.) Eternas son las ciudades con encanto; como Madrid, por ejemplo.



8 de mayo de 2012

"Cartas a un dictador esquizofrénico"

Cortesía del señor Javierre, que es un ingeniero muy poeto él.




    "Los sentimientos se regodean en la marmita del druida, burbujeando, chisporroteando. Emociones de quinceañero se ahogan unas a otras en un mar rizado, rebosante de una espuma que enmarca en una obnubilación la sensiblería de un mártir filisteo. Suaves gorgojos ríen las penas de lo obtenido por ecuaciones sin igualdad. Igual que sumas, sumando los restos de desechos, de falsos mitos, de cornucopias de arena y sal. Peleas de cánidos, de asesinos, que no tienen que ver con el amor-odio sino con el odio al amor.



Un corazón "fibrilado", una patata caliente, ocupa lecho para dos en un sueño de uno. Carente de rincones soleados amanece en esta habitación de matrimonio y, aún así, ponle que hablamos de vivir la vida, ponle que hablamos de sentirla, dime si en esto llevo la razón, si en esto voy bien escapado del pelotón. Dime, aquí y ahora, que quieres dejarme aquí tirado, aquí caído, aquí avisando, como la chica de la curva, a otros insanos que descuidan su rumbo errado. ¿Y tal vez por eso sigues con ese discurso? Convirtiendo en traiciones las cosas afines, transformando en blanco caduco lo que originalmente pintaba negruzco. Dices bien y alegas perífrasis pretéritas, subjuntivos de deseo, anhelos imperfectos. Buscas el sí de lo afirmado y niegas lo refutado, solo por disfrutar, por sentir una vez más que eres la soberana de lo que siento, que apaleas lo que disfruto.



Bien caída la noche, bien envuelto en un manto de incontinencia verbal, de porfiria recientemente aprendida, vómito: palabras, caricias, insultos. Un dadaísmo casero, una maraña de sentimientos, de tembleque del abuelo, acaban por dar caza a lo sensato del bulbo, descontrolando el vómito, aunando lo concebido en estas noches de desvelo. Por eso, en medio de esta ciclogénesis de lluviosas borrascas de la uno, de anticiclones de alta presión “maldonados”, me agito y le prometo a quién puedo que ni tú ni nadie dominará una vez más mi mirada de fuego."

6 de mayo de 2012

K.





    Todo lo que tiene que ver con la 'recesión' emocional del ser se puede incluir dentro de un grupo adjetival que no en toda ocasión es malo, y sin embargo, sí muy frecuente en nuestros días: la comodidad; dirán explíquese, señorita Rojas y a eso he venido(jajaja):


todos alguna vez hemos sufrido altibajos, épocas de gran tensión en las que el cuerpo siente la irrefrenable sensación de querer conquistar un sofá y permanecer en él sendas horas, de la manera más similiar posible a una babosa gigante y si es con 2 kilos ganchitos, mejor.



En días como hoy en los que me sobra el tiempo físico, y sin embargo, tengo la mente en un pleno pluriempleo & menesteres variopintos, entre descanso y descanso para el café, de debate y debate conmigo misma, me planteo si es verdad que la misma vida nos dice a nosotros que el drama nos intenta volver vagos espiritualmente hablando; ahora es cuando viene el símil: nos hace reposarnos sobre un "puff" de mierda, que huele muy mal, pero sin embargo, como dirían muchos, está "tan blandito", que ahí llega, tocando el claxon, el problema. (¿?).



Pongámosle que en nuestra adorada generación del botón y las copas, uno no se da cuenta, o se replantea, de lo que a efectos hay en su vida porque Menganito le ha "puteado", o fulanita no le contesta a los 'whatsapps' y Pedrito no le hace caso; sin embargo, este mismo sujeto,tiene la sensación de vivir omnubilado. Todos conocemos lo que los expertos llaman "laputadadelaadolescencia", hecho que algunos, a nuestra ya tan avanzada edad para tales horrores, aún no han pasado. Hoy estos pequeños 'dramas de salpicadero' que la alimentan, han hecho que nuestro sujeto X(no quiere desvelar su nombre) en estudio entre en recesión; en la económica estamos todos inmersos, digo en la otra, en la del ser. Y bien, esta idea nos conduce directos a dos conclusiones claras: la primera, que cada día desvario más, eso es algo evidente. Y DOS: que el 'drama' o 'metadrama', según la dimensión y la capacidad de afrontarlo/dimensión de coraje de la persona, no desparece nunca, está presente a lo largo de todas las historias del ser humano: como dicen las canciones, una piedra en el camino que te hace rodar&rodar, una ventana que se cierra y con la que te estrellas, una patada en las posaderas...



Quizás, y solo quizás, el problema no esté tanto en el drama si no en nosotros mismos. Por todo ello señores, dicen los expertos en el tema que hay quererse más, sorprendentemente, para dejar de creerse el epicentro de toda vida, hay que valorarse, así tal cual, para coger perspectiva, hay que aprender a bailar aunque la música no suene, hay que echarle mérito y personalidad al cuento, si lo que quieres es, como suena ahorita mismo en la sala, "keep on walking..."